Para reflexionar sobre la divulgación de fotos intimas, sobre el cuerpo y de la impunidad de aquel quien las divulga sin consentimiento.

Mujer Almada

Esta columna la he comenzado a escribir en dos ocasiones y la he abandonado. He dudado porque me preocupa un poco cómo la gente la pueda interpretar. Cada quien tiene sus creencias, sus juicios y prejuicios y me da temor que esto sea malinterpretado, tomando en cuenta que soy mujer y maestra. ¿Pudiera ser un mal ejemplo para mis estudiantes? ¿Se podrá interpretar como una exhortación a la pornografía? Es en un momento como este que él que dice que vive para escribir debe arriesgarse, olvidarse del qué dirán y escribir desde adentro.

Sin embargo, esto también lo escribo por mis estudiantes, por mis adolescentes que están despertando a la sexualidad y que lamentablemente lo están haciendo en mundo machista patriarcal, lleno de tabúes sexuales, de un decoro mal conceptualizado y de tantas cosas más.

Si usted, después de leerla, quiere pensar que yo también me he tomado fotos, que…

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