Los libros siempre serán un regalo maravilloso. Regalar un libro a un buen lector es añadirle nubes al cielo en que transita. Regalar libros a alguien que no lee mucho, claro, sería una propuesta arriesgada. Te corres el riesgo de ver cierta desilusión cuando la persona arranque la envoltura y mire que le has regalado “solo” un libro. Pero  también corres otro riesgo, uno mucho más interesante. Quizás, ese día la persona te  pregunte de qué se trata y le veas un poco de curiosidad genuina ante el libro que tiene en las manos. ¿Te lo imaginas?

En todo caso, si tienes amantes de los libros o personas para seducir con la lectura aquí les comparto algunas opciones:

Poemario: Casa del Silencio de Natalia Ortiz-Cotto

Casa del silencio, Natalia Ortíz-Cotto

HAMBRE

Una biología incierta
corre por mis venas

no sé cómo hacer para nutrirme de ti.

Ese es el primer poema del libro. Esta propuesta poética está  dividida en tres partes: “Contagio”, “Ruido” y “Destrucción”.

“Por ser poesía a la vez silenciosa y elocuente, Casa del Silencio es un libro que celebra muchas cosas: la culminación de años de faena poética apartada y sigilosa, la maduración pausada de un texto bien pensado, la zapata de una casa que crecerá a la par de su autora; el comienzo, en fin, de un nuevo hogar de silencios, que son la casa misma de la poesía.” Janette Becerra, Catedrática, Universidad de Puerto Rico en Cayey

Pueden adquirirlo a través de venta directa o envío por correo con su autora: Natalia Ortiz-Cotto.

Memoria: Sempre Susan: a memoir of Susan Sontag by Sigrid Nunez

[sugerido por Zayra Taranto en” viernes de yo recomiendo” de facebook]

Susan Sontag“Un día de primavera de 1976, Sigrid Nunez (Nueva York, 1951), una joven aspirante a escritora recién graduada en Columbia, conoció aSusan Sontag (1933-2004), quien pasaría a convertirse en su «mentora natural». Sontag necesitaba ayuda para ordenar la ingente cantidad de correspondencia que había recibido durante su tratamiento contra el cáncer y Nunez llegó al 340 de Riverside Drive (Nueva York) recomendada por los editores de «The New York Review of Books», amigos de la escritora.

Poco después, Nunez conoció al hijo de Sontag, David Rieff (Boston, 1952), con quien comenzó a salir y decidió trasladarse, animada por su entonces «suegra», al apartamento que compartían madre e hijo. Fruto de aquella convivencia (entre 1976 y 1978) surge «Siempre Susan. Recuerdos de Susan Sontag» (Errata Naturae), un libro de memorias sincero y vehemente en el que Nunez evoca la parte menos conocida y más cotidiana de la que fuera una de las grandes intelectuales del siglo XX.” Pueden leer la reseña completa en ABC Cultura.

Cuentos: Niñas y Detectives de Giovanna Rivero

[sugerido por Yolanda Arroyo Pizarro en” viernes de yo recomiendo” de facebook]

Niñas y Detectives Giovanna Rivero“…sus cuentos gozan de un hálito especial que -nos guste o no- los eleva literariamente por encima de lo normal. Cada uno de ellos tiene unacatalogacióndiferente, unos pueden pertenecer a un realismo sucio contemporáneo, otros se enmarcan entre la fantasía y el miedo, mientras algunos quedan en el ámbito doméstico de la crítica social y política. Todos ellos sonimpactantes, son un mazazo a las conciencias actuales, un golpe a la modernidad desde ella misma señalando sus defectos pero sin aventurar soluciones, con un marcado determinismo del que sólo son capaces de salir con uñas y dientes sus personajes.

Hablemos de ellas: todas sus protagonistas son mujeres de mayor o menor edad. Y todas ellas son víctimas,principalmente de los hombres, pero también de ellas mismas y su condición femenina. Sin embargo, luchan, se revuelven y se vengan, gozan en su lucha por cambiar el destino que les ahoga… y lo consiguen.” Leer más sobre el libro y sus cuentos en El placer de la lectura.

En Puerto Rico sé que las librerías les esperan con buenos ánimos: Libros AC en Santurce, Tertulia en Viejo San Juan, La Tertulia en Río Piedras, Librería Mágica en Río Piedras, The Book Mark en San Patricio, El Candil en Ponce…y unas cuantas más.

Disfruten las fiestas, no gasten mucho y si van a gastar, qué les digo: compren libros.