Nota: Este es un fragmento  de novela  -aún sin titular- inspirada en la imagen de esta semana de la 4ta Serie de escritura creativa “Intertextuales”. 

Por Alexis Pedraza

Fotografía de Zayra Taranto 4ta Serie Intertextuales Tercera semana
Fotografía de Zayra Taranto
4ta Serie Intertextuales
Tercera semana

Al observar la diminuta figura de acción de color azul sobre el pequeño panteón en forma de ataúd supo que Toshiro había estado allí.   Guillermo comenzó a buscar desesperado a su alrededor entre las demás tumbas y grito desesperado:

—¡¡¡Toshiroooooooooooooooooo!!!— mientras caía de rodillas al suelo ahogado por el llanto.

Se cumplía una década  de la partida de Bongani, el mismo tiempo que Toshiro llevaba huyendo, ocultándose, pero no había faltado un año a ofrecerle sus respetos a su amigo de infancia cumpliendo así el pacto que habían hecho los tres de no permitir que ni siquiera la muerte los separara.

Desde el día que fueron creados en aquel laboratorio clandestino ubicado en el sótano de Nostromo Corp su suerte estaba echada.  Eran tres, vieron la luz por primera vez un día 3, a las 3:00 de la madrugada.  Uno de raza negra, tan negro como la noche más oscura.  Uno caucásico, con ojos tan claros como un espejo.  Y uno japonés, con ojos tan rasgados que parecían casi cerrados aun cuando estaban muy abiertos.   Al primero lo llamó Bongani.  Al segundo Guillermo.  Y al tercero Toshiro.  Eran niños especiales.  Sí, diferentes.  No como los otros, que eran creados para obedecer ciegamente instrucciones sin cuestionar en lo absoluto.   Que no sabían lo que era la compasión pues su finalidad no era otra cosa que convertirse en eficientes máquinas de exterminio de rebeldes.   A ellos tres el doctor  Lazar, desobedeciendo instrucciones, los había diseñado a escondidas con la capacidad de amar y experimentar todas las emociones que implica el asunto.  Capaces de tomar sus propias decisiones.

Desde que llegó a trabajar el turno de  la madrugada al laboratorio Lazar sabía que debía atender el recordatorio que había recibido en sus sueños la mañana de día anterior.  La profecía decía claramente el día y la hora que debían ser creados aquellos tres niños que  llegado el día liberarían la Tierra del yugo despiadado de Sendel, el hombre que había regresado de la muerte luego de haber descendido a los abismos más oscuros y pactar con las fuerzas del mal.  Aquel hombre que había sumido la Tierra en una guerra interminable entre rebeldes y dominados.  Días después de que los tres niños vieran la luz Lazar los mezcló entre el resto de la población de niños que contaba con la misma cantidad de días de haber sido creados.

Guillermo tomó la figurita azul en sus manos y recordó como los tres jugaban de niños e imaginaban visitar planetas lejanos, invasiones de criaturas extraterrestres  y cómo salían victoriosos luego de librar grandes batallas a bordo de sofisticadas naves equipadas con las armas más poderosas.  Se secó las lágrimas mientras pensaba en las instrucciones que les había dado Lazar, su padre y creador,  la última vez que lo vieron poco antes de la  muerte de Bongani.

— Mis niños, deben permanecer unidos aún en la distancia, sin importar qué suceda. La muerte tratará de separarlos llevándose a uno de ustedes.  Otro tendrá que ocultarse, vivir huyendo por mucho tiempo.  Y al tercero le tocará vivir desesperado extrañando a los otros dos.   Pero aunque la ausencia será larga, soló será momentánea pues el día que cumplan 21 años el que murió regresará, el que huye no tendrá que hacerlo más y llegará el momento de comenzar a cumplirse el propósito para el cual fueron creados.  El pacto deben hacerlo hoy al filo de la medianoche a solas, sin testigos — y así fue hecho.  Aquella noche pactaron poco antes de que la seguridad de Nostromo Corp. se percatara de su ausencia, de que habían escapado tres niños de la división 7.

El momento estaba cerca.  Faltaba poco — pensó Guillermo.  Dentro de dos semanas se cumplirían 21 años de haber sido creados.

 
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Sobre el autor:

Nació en Caguas.  Mientras estudiaba su escuela superior ganó por dos años consecutivos, 1988 y 1989, el certamen de cuento Escritores del mañana, para jóvenes de 15 a 18 años, que celebraba el Sistema Educativo Ana G. Méndez auspiciado por el desaparecido periódico El Mundo.  También en 1989 gana el certamen anual de cuento de la revista norteamericana Writers Digest en la categoría de Mejor Cuento de Terror con su historia Blood waves.  En 1998 se convierte en el segundo extranjero en ganar el prestigioso certamen de cuento del periódico El Heraldo de México con su escrito El rincón de los mil diablos.

Tiene un Bachillerato en Mercadeo de la Universidad de Nueva York y una maestría en Mercadeo Internacional de la Universidad Interamericana.  Mientras completaba sus estudios universitarios fue estudiante invitado de Tisch School of the Arts (Universidad de Nueva York), donde participó como actor en las obras All my sons,  A midsummer night’s dream y Dreaming in cuban.  También en Nueva York participó en dos obras del Shakespeare in the Park, siendo estas The tempest y The merchant of Venice.   Ha tomado talleres de narrativa con las escritoras Elena Poniatowska y Laura Restrepo, en México y Colombia respectivamente.  Ha trabajado como libretista de televisión en Nueva York, Los Ángeles, México y Colombia.  Varios de sus  escritos han sido  publicados en las revistas Qué leer, de España, Papiros, de  Colombia, y Argos, de México, entre otras.  Actualmente se encuentra inmerso en varios proyectos como escritor, entre estos una de teatro y su primera novela, la cual se espera esté publicada antes de fin de año bajo Editorial La Tuerca.  Dos de sus cuentos formarán parte de antologías de Erizo Editorial y Editorial La Tuerca. Recién fundó junto a los escritores Marlyn Cruz Centeno y Julio García la plataforma literaria De Palabras, Inc.  Desde hace poco más de tres años combina su pasión por la letras con su negocio The Market Tool, que presta servicios de mercadeo y relaciones públicas.

 
 
Nota. Este texto es una colaboración a la serie “Intertextuales”. Siete semanas de escritura creativa a partir de la imagen. Tercera semana.