Por Miranda Merced

Fotografía de Zayra Taranto 4ta Serie Intertextual Segunda Semana
Fotografía de Zayra Taranto
4ta Serie Intertextual
Segunda Semana

Se enreda el hilo entre la arena y las astillas de madera desprendidas con la erosión, como se enredan los pensamientos con los recuerdos pulverizados por los años, no fue siempre así, hubo un tiempo en que los dedos estaban ágiles y lanzar una línea al agua era tan sencillo como levantar la mano para saludar, y mi Sara se reía de mis ocurrencias, me acariciaba la mejilla con sus pestañas largas cuando yo la abrazaba, y entornaba los ojos cada vez que la besaba, me da vergüenza, con aquella risita nerviosa y su piel erizada, me hacía sentir como un toro aquella fragilidad aparente, porque en realidad no era frágil, la vi parir cinco hijos, todos sin anestesia ni otra ayuda que mis dedos apretados con fuerza por su mano, ni un grito, ni una maldición en la desesperación del dolor, y tomar la criatura, con la delicadeza de una diosa, para llevarla a aquel pecho grueso, lleno del rocío blanco del cielo, rebosante, en espera de la boquita tierna que le brindaría alivio a su inflamación, nunca vi un pecho más lleno de tanto amor que el de Sara amamantando a mis hijos ni una mirada más agradecida que la suya al acariciar el cabello de su cría, crespo o lacio, dependiendo de cuál de los cinco fuera, y sus palabras tiernas calmando mi desespero en los momentos de carestía, cuando ni la pesca alcanzaba para comprar la leche, y entonces ella se iba por el vecindario a buscar la chamba, a ver si alguien necesitaba ayuda para lavar la ropa, o limpiar la casa, o planchar su ropa, con un bebé en la grupa, nene o nena, dependiendo de cuál fuera (y comenzaron a enredarse mis pensamientos) y Sara cruzaba la calle con los cinco, uno en cada brazo y los otros agarrados de manitas, esperando con calma para cruzar, y el carro que se le atraviesa al camión, y el camión que pierde el control, da tumbos  a un lado y al otro, y Sara se aprieta contra los niños, contra los cinco niños, y ahora este cordel que se enreda y no logro conseguir la punta para poder atar el anzuelo y así poder saber dónde está Sara, y los niños, los cinco niños…

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Sobre la autora:

Miranda Merced

Escritora y profesora nacida en San Juan, Puerto Rico. Se graduó de Bachillerato en Artes y Educación de la Universidad de Puerto Rico y de las Maestrías en Administración Comercial y Creación Literaria.  Obtuvo el Premio Pórtico, de la Universidad del Sagrado Corazón.  Sus cuentos han obtenido premios en los siguientes certámenes literarios:

Decimosexto Certamen Literario Universidad Politécnica de Puerto Rico

Certamen de Microcuento Revista Cultural En Rojo, 2010, Puerto Rico

Tercer Campeonato Mundial del Cuento Corto Oral Universidad del Sagrado  Corazón, Puerto Rico

Cuarto Certamen Literario Pepe Fuera de Borda, Argentina

La mayoría de sus temas los toma de lo fantástico y de lo extraño. Ha sido publicada en revistas y periódicos impresos y digitales en Puerto Rico y Argentina.  Es una de las escritoras de la Antología de cuentos Vivir del cuento (2009) antóloga, editora y escritora de la Antología Fantasía Circense (2011) y co-editora del libro Genéstica, de Antonino Geovanni (2011). Pertenece al Colectivo Literario Vivir del cuento, donde trabaja la segunda edición del primer libro y un segundo libro del colectivo.

Nota. Este texto es una colaboración a la serie “Intertextuales”. Siete semanas de escritura creativa a partir de la imagen. Segunda semana.