Por Alexis Pedraza

“Él la esperó, no le importaba envejecer, cayeron primaveras a sus pies…”  –  Ana Gabriel

Fotografía de Zayra Taranto 4ta Serie Intertextual Segunda Semana
Fotografía de Zayra Taranto
4ta Serie Intertextual
Segunda Semana

En sus escasos momentos de lucidez Ceferino sabe que hay cosas que el tiempo no cura.  De lo contrario la habría olvidado hace mucho tiempo.   Hubiese dejado de llegar todos los martes a la 11:00 de la mañana a la playa a esperarla en el mismo banco que habían acordado sería su punto de encuentro hace 50 años para escaparse, para marcharse lejos y poder estar juntos.  Perdió la cuenta de las veces que habían restaurado y pintado aquel banco, siempre color verde,  en el cual pasaba horas sentado mirando a lo lejos las olas y tratando de encontrarla entre las pocas personas que un día de semana a esa hora frecuentaban el balneario, todas las semanas, todos los meses, todos los años, pero ella nunca llegaba.  Ya hasta se había hecho amigo del tecato que le pedía que le cuidara la bicicleta mientras se iba a pedir dinero entre la poca gente que en esos  momentos había en la playa.  El mismo que llevado por la curiosidad de encontrarlo allí siempre a la misma hora, todos los martes le preguntó la tercera vez que lo vio:

— Míster, perdone la pregunta pero,  ¿a qué usted viene aquí  to’ los martes a esta hora?  Digo, es que yo vengo otros días y no lo veo.  Y pasa mucho rato ahí, no se mete al agua, no hace na’.  ¿Le gusta ver las olas ir y venir?  A mi viejita le gustaba, ella decía que se relajaba con eso.  Yo la traía a veces los domingos.

Ceferino miró aquel hombre que por su edad podía ser su nieto y con un volumen de voz casi inaudible le dijo que esperaba a Virginia, su novia, que se fugarían juntos para poder casarse y librarla a ella de un matrimonio por conveniencia al que la obligaba don Eugenio, su padre, que nunca vio con buenos ojos que su hija se enamorara de un humilde pescador, hijo y nieto de pescadores como él.  Le pidió de favor que no le contara a nadie, porque si se enteraban a él le podía ir mal pues ya tenía 21 años y Virginia solo 17. El tecato  entendió perfectamente y mirándolo con tristeza le dijo:

— No se preocupe, míster, que ya mismo ella llega.

 

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Sobre el autor:

Nació en Caguas.  Mientras estudiaba su escuela superior ganó por dos años consecutivos, 1988 y 1989, el certamen de cuento Escritores del mañana, para jóvenes de 15 a 18 años, que celebraba el Sistema Educativo Ana G. Méndez auspiciado por el desaparecido periódico El Mundo.  También en 1989 gana el certamen anual de cuento de la revista norteamericana Writers Digest en la categoría de Mejor Cuento de Terror con su historia Blood waves.  En 1998 se convierte en el segundo extranjero en ganar el prestigioso certamen de cuento del periódico El Heraldo de México con su escrito El rincón de los mil diablos.

Tiene un Bachillerato en Mercadeo de la Universidad de Nueva York y una maestría en Mercadeo Internacional de la Universidad Interamericana.  Mientras completaba sus estudios universitarios fue estudiante invitado de Tisch School of the Arts (Universidad de Nueva York), donde participó como actor en las obras All my sons,  A midsummer night’s dream y Dreaming in cuban.  También en Nueva York participó en dos obras del Shakespeare in the Park, siendo estas The tempest y The merchant of Venice.   Ha tomado talleres de narrativa con las escritoras Elena Poniatowska y Laura Restrepo, en México y Colombia respectivamente.  Ha trabajado como libretista de televisión en Nueva York, Los Ángeles, México y Colombia.  Varios de sus  escritos han sido  publicados en las revistas Qué leer, de España, Papiros, de  Colombia, y Argos, de México, entre otras.  Actualmente se encuentra inmerso en varios proyectos como escritor, entre estos una de teatro y su primera novela, la cual se espera esté publicada antes de fin de año bajo Editorial La Tuerca.  Dos de sus cuentos formarán parte de antologías de Erizo Editorial y Editorial La Tuerca. Recién fundó junto a los escritores Marlyn Cruz Centeno y Julio García la plataforma literaria De Palabras, Inc.  Desde hace poco más de tres años combina su pasión por la letras con su negocio The Market Tool, que presta servicios de mercadeo y relaciones públicas.

Nota. Este texto es una colaboración a la serie “Intertextuales”. Siete semanas de escritura creativa a partir de la imagen. Segunda semana.