Re: Las hijas de Lúlú de Almudena Grandes

Por Anuchka Ramos

Como las grandes obras literarias, Las edades de Lulú de Almudena Grandes mantiene una seductora vigencia en el público lector que hoy experimenta con mayor intensidad las revoluciones sexuales que desde 1989, año de su publicación, vienen dándose alrededor del mundo. Precisamente, nos acercamos a leer la primera novela de Almudena en un momento histórico donde se continúa luchando por la libertad sexual de los hombres y las mujeres.

En nuestro país no es la excepción. La homofobia, el machismo, la represión fundamentalista y la demonización del placer nos llevan a enfrentarnos como pueblo en controversias que contraponen un supuesto modelo de normalidad con otro modelo ¿anormal? Afortunadamente, personajes como Lulú nos salvan de la soledad en la que a veces nos hallamos quienes aspiramos a una plena libertad individual.

Esta obra erótica presenta la historia de Lulú, una quinceañera madrileña que desde su primera experiencia sexual con Pablo –profesor universitario mayor que ella, amigo de su hermano y quien luego será su compañero–, se inserta en un mundo de experimentación sexual en pareja que incluye los tríos, el vouyerismo y las relaciones con transexuales. Pablo parece ser la pareja perfecta de la protagonista, hasta que se nos muestra una Lulú que quiere más. A sus 30 años, decide emprender la experimentación por su cuenta, y los límites son inexistentes. A través de esta búsqueda, la autora propone un asunto muy femenino que es el derecho de toda mujer a no conformarse. Al final, el lector descubrirá hasta dónde llega el juego de una Lulú que pudiera pensarse nunca deja de ser pequeña.

Nos impresiona mucho el valor de esta novela dentro del contexto en que fue escrita, pues fue publicada tan solo 14 años después del fin de la dictadura de Francisco Franco en España. Almudena Grandes, quien nació en 1960, debió haber experimentado como adolescente el conservadurismo de este régimen de ultraderecha que inició en 1939 y que se produjo, entre otras cosas, como una defensa de la religión y la moral. De ahí que esta obra represente un notorio período de transición en la sociedad española.

En conjunto, tanto nos gustó la novela que decidimos bautizar a nuestro club de lectura con el nombre Los hijos de Lulú. La apreciación de la permanencia de la historia, la libertad narrativa de Almudena no tan solo en el tema, sino también en una narrativa cuidada y fluida que sorprende por la facilidad con que combinan los tiempos, así como el logrado desarrollo de sus personajes, nos obligan a autobautizarnos como tal.  Pero como la misma Lulú, jamás podríamos decirle a usted, lector, si es una buena o mala novela. Como buenos hijos de Lulú, renunciamos a los eufemismos que puede traer la crítica y le dejamos la última palabra a usted. Solo le aconsejamos que aprecie los detalles narrativos, que no se intimide por la soltura de la Lulú y que no se niegue la posibilidad de conocer otras perspectivas de la sexualidad.

Las edades de Lulú ganó el XI Premio La Sonrisa Vertical en España y fue incluido en la lista de las 100 mejores noveles en español del periódico El Mundo. Con más de 19 traducciones, puede conseguirse un ejemplar en las librerías nacionales.

Sobre el club de lectura: Los hijos de Lulú fue fundado por Anuchka Ramos y Marlyn Cruz-Centeno en enero del 2013. Participan del club un grupo de amigos y amantes de la lectura que se reúnen mensualmente. Discusiones de las lecturas se pueden escuchar en vivo a través de BonitaRadio.net un jueves al mes en el programa D’Letras con Dinorah Marzán de 6pm a 7pm. El grupo en Facebook está abierto para todas y todos.

Esta reseña fue publicada originalmente en El Post Antillano en su sección Página O.