Sintonice Cartoon Sex Shop

Estaba aburrida: cuando padecemos una enfermedad terminal todo aburre. Prendí la radio, cambié varias veces de emisora y me encontré con este programa, Cartoon Sex Shop. Fue toda una sorpresa. Si no fuera por esa partícula en el nombre hubiera pensado que era un programa para niños. También anunciaban un programa de televisión del mismo nombre.

Mrs. Clítoris Inquieto y Míster Polla Grande eran los locutores. El dejo español de Míster polla grande le daba un aire de exotismo al programa. La dama tampoco era de acá, tenía un acento que no pude identificar. El moderador era boricua, pero su uso del doble sentido no se quedaba atrás. Escuchaba la voz profunda del hombre hablar de los diferentes juguetes del sex shop y a Clítoris Inquieto ripostarle onomatopéyicamente.

Miraba en la pantalla chica a las mujeres comprar uniformes de colegialas y paletas de arcoiris. Los hombres comprobaban sus muñecas inflables de los “avengers” antes de comprarlas. Me sentía como una voyeur. La mercancía, decían, estaba garantizada. Se trataba de un paraíso para los amantes de los “mash ups” y el “ciber sex”. En la televisión salían mensajitos del sms casi en tiempo real. Era la distracción perfecta para mí. Empecé a escribir a los programas felicitándolos. Hasta me pusé creativa y algunos textos alusivos al “ciber sex” envié.

Empecé a preocuparme cuando el mismísimo Polla Grande comenzó a contestarme. Tenía mi numero de celular, a veces llamaba al pasar por mi casa. Repetía con su voz profunda (la que dejó de parecerme tan atractiva) parlamentos completos de mi “ciber sex”. Dejé de contestar el celular. Empecé a encontrar fotos mías en el buzón. Fui a la policía licenciada, pero se rieron de mí, y como ve: cuando lo encontré en mi casa, dispuesto a hacer sus fantasías realidad, no me quedó más remedio que matarlo.

 

LEA EL FINAL ALTERNATIVO DE ESTA HISTORIA EN: http://rostrosdejano.blogspot.com/2012/09/sintonice-cartoon-sex-shop.html

 

*********************************************************

Esta colaboración ser recibe a través de la convocatoria abierta. ¡Enhorabuena!

Sobre la autora:

Nació en Mayagüez, Puerto Rico, en el año 1976, pero se crió en el pueblo de Moca. Obtuvo su bachillerato en Educación Secundaria con una concentración en español de la Universidad Interamericana, Recinto de Aguadilla y su Maestría en Artes del lenguaje, de la Universidad Interamericana de Puerto Rico y una sub-especialidad en Estudios Hispánicos de la Universidad de Puerto Rico. Pertenece a REMES. Ha sido premiada en los certámenes de la Universidad Politécnica de Puerto Rico, el Certamen Nacional José Gautier Benítez y el Certamen de Cuento Corto de la Latin Heritage Foundation. Es miembro de la junta del Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico. Ha publicado en las revistas literarias Zurde, Paxtiche, Cinosargo, Delirium Tremens, Palabras Diversas, Traspatio, Absenta, En la Orilla y Monolito. Fue incluida en las antologías Reflexiones literarias: De la creación al estudio (2005), Piernas Cruzadas (2010), Ejército de Rosas (2011) y Plomos (2012). Ha publicado el libro Imaginería (2010) y Fantasía Circense: antología de literatura contemporánea junto a Miranda Merced (2011). Ha sido poeta invitada en tres ocasiones al Festival Internacional de Poesía de Puerto Rico y en dos ocasiones al Festival de la Palabra de Puerto Rico-New York. Trabaja su blog “Los rostros de Jano” (http://rostrosdejano.blogspot.com///).

*************************************************

En este blog se lleva a cabo la serie “Intertextuales por invitación”. Consiste en un tema semanal escogido por un escritor invitado distinto durante un periodo de diez semanas.  A partir del tema semanal, se compartirán otros textos creativos desde las voces diversas de los escritores que acepten el reto (o provocación) en los géneros de narrativa y poesía. También se compartirán colaboraciones de personas que han visto la convocatoria y se han motivado a escribir del tema. Esta es una convocatoria abierta, envíe su colaboración a marlyncruzcenteno@gmail.com.

Gracias por pasar a leer,

Marlyn Cruz-Centeno